lunes, 25 de septiembre de 2017

Hola a todos

He estado un tiempo pensando en qué poner en esta primera entrada. Este es mi segundo intento para abrirme un blog, y en el anterior me centré en escribir reseñas de libros, películas y demás, pero esta vez me he dado cuenta de que para eso hay blogs y webs especializados, que además os dejo en las recomendaciones. Así que esta vez me he decidido a no tener ninguna temática concreta, publicaré algunos relatos, reflexiones personales y puede que alguna opinión sobre lecturas o películas, pero prefiero escribir y ver qué sale que atarme yo sólo desde el principio. Supongo que por eso elegí este título para el blog.

El Templo de las Mil Puertas es un lugar que aparece en La historia interminable. Se supone que se puede acceder a él desde cualquier lugar de Fantasia y que, eligiendo las puertas adecuadas, te permite llegar a cualquier otro lugar. Imagino que por eso tenía tan claro que la imagen del fondo tenía que ser una biblioteca, porque si hay algo parecido al Templo en nuestra realidad es eso sin duda alguna, sólo tenemos que elegir el libro correcto y podremos viajar al lugar que nos plazca.

Es curioso como el libro "correcto" puede variar mucho en función de la edad, las circunstancias o incluso las lecturas previas para una misma persona, aunque todos tenemos un libro, un "lugar", una historia, al que volvemos de forma recurrente. En mi caso, uno de esos libros es, precisamente, La historia interminable. Tengo la suerte de tener una edición increíble que me regalaron hace más de quince años: tapa dura con sobrecubierta, tinta a dos colores, ilustraciones al inicio de cada capítulo, una auténtica joya, y más si eres un enamorado de los libros y un maniático de las ediciones como yo. En este caso concreto, además, la edición es importante ya que debe ajustarse a unos parámetros muy precisos por el propio contenido del libro.

Creo que todo lector puede sentirse identificado más o menos con Bastian, ese niño que no acaba de encajar y al que su amor por los libros lleva a "tomar prestado" uno que le llevará a vivir la aventura de su vida. En mi caso, como en el suyo, La historia interminable fue un amor a primera vista. En mi primera lectura, siendo un niño de 9 años, me emocioné con el mundo increíble que Ende había creado, acompañé a Atreyu en la Gran Búsqueda y luego a Bastian en su periplo por Fantasia. Este libro me abrió la puerta al que se ha convertido en mi género predilecto, quizás por eso le tengo tanto cariño. Y quizás por eso, pese a estar catalogada como una novela para niños, sigo releyendo algunos capítulos cuando tengo un rato suelto y no quiero meterme en una nueva lectura. Mentiría si dijera que me emociono como la primera vez, pero ahora, que han pasado los años y he ido cambiando, disfruto de cosas que antes no era capaz de captar: la genialidad de Ende al meter la historia dentro de la historia, el libro que está en ambos mundos y los conecta, la dualidad entre la Emperatriz Infantil y el Viejo de la Montaña Errante, el tributo mismo a la propia escritura y a los autores... Creo que podría tirarme horas escribiendo sobre lo que La historia interminable significa para mí y lo que me ha aportado durante estos años, pero creo que la fundamental se puede resumir con una frase de la propia novela: «Toda historia es una Historia Interminable. Hay muchas puertas para ir a Fantasia, muchacho. Y hay todavía más libros mágicos. Muchos no se dan cuenta. Todo depende de quién coge uno de esos libros.»

A modo de despedida, y para terminar esta entrada, sólo me queda daros la bienvenida al blog. Espero que disfrutéis con las entradas y que comentéis todo aquello que os parezca interesante.

No hay comentarios:

Publicar un comentario