Si ayer aprovechaba el lanzamiento de Oathbringer para
dedicarle una entrada a Brandon Sanderson, hoy toca celebrar otra efeméride:
hace 15 años se lanzaba en Europa el primero de los juegos de la serie Kingdom
Hearts. Se trata, junto a God of War, de mi saga favorita. Su historia, su
combinación de Final Fantasy y el universo Disney, su mecánica, su
ambientación... me encantaron desde el primer momento en el que jugué, en la
PlayStation 2 de un primo mío en la Navidad de 2002. La primera vez que vi a
Sora con la llave espada flipé, no podía creerme lo que estaba jugando, era una
combinación genial: la magia de Disney, la acción de Final Fantasy, la
inventiva japonesa, la nostalgia al volver a mundos que conocía desde siempre
por las películas... Me pasé esa Navidad jugando (y también viendo como
jugaban, porque era su consola, a fin de cuentas) a aquel juego, hasta llegar
al final, que me pareció increíble y ya me había enamorado de la saga que
estaba por llegar. Poco después llegaría Chain of Memories para Game Boy
Advance, juego que me perdí ya que mi última consola portátil fue precisamente
su antecesora, la increíble Game Boy Color, pero en 2006 apareció la esperada
secuela para PS2: Kingdom Hearts II, que además llegaba con el valor añadido de
un increíble doblaje al español. En este caso, nuevamente me tocó jugarlo de
prestado en casa de un amigo, que me dejó mi propia ranura de guardado en la
que pude seguir la historia relativamente bien. Sin embargo, por suerte para
mí, poco después me regalaron, por fin, mi anhelada PS2 y lo primero que hice
fue tomar prestado el Kingdom Hearts de mi primo y poder disfrutrarlo
tranquilamente y a mi ritmo. Si la primera vez me pareció increíble, al jugarlo
por completo y siendo más mayor en esta segunda, aluciné aún más si cabe: un
sistema de juego sencillo (lo cual se agradece enormemente si eres un completo
manco para los juegos, como es mi caso), que combinaba los ataques físicos,
magia e invocaciones típicos de Final Fantasy sin el (para mí) odioso y
desesperante sistema de turnos. A esto hay que añadirle que pude disfrutar de
verdad la historia y sumergirme de lleno en ella: me econtré con secundarios de
lujo como Cloud, Sephirot o Squall, con los fantásticos villanos de Disney más
carismáticos que nunca, con unos protagonistas geniales y un trasfondo y una
intrahistoria digna de elogio. Poco después me agencié el Kingdom Hearts II, y
pese a tener algunas lagunas por no haber jugado a Chain of Memories, lo
disfruté como un enano. La historia, los nuevos villanos, los avances en la
jugabilidad y los nuevos escenarios, sin perder ni un ápice de la magia del
primero y pudiendo disfrutarlo en castellano, me hicieron aún más fanático si
cabe. Incluso conseguí una de las guías de estrategia oficiales y acabé
pasándomelo al 100% y disfrutando del final secreto que anunciaba un nuevo
juego.
Ese juego, que llegaría un tiempo después fue otro de los
que me perdí, por lanzarse de nuevo para una consola portátil. Se trataba de
Birth by Sleep y se lanzó en PSP en 2010. Después de aquello llegó Dream drop
Distance, que se lanzó para Nintendo 3DS y que en su edición original ni
siquiera llegó con subtítulos en castellano, lo que indignó a la comunidad fan
española. No obstante, no todo iban a a ser malas noticias para nostros y al año
siguiente Square Enix lanzó para PlayStation 3 un recopilatorio remasterizado
en HD del primer juego en versión extendida junto a Chain of Memories, que se
presentaba reprogramado en 3D para una versión original para PS2 que nunca
llegó a Europa, además de las cinemáticas de 358/2 Days, que se lanzó
originalmente para Nintendo DS en 2009. Esto me permitió, además de disfrutar
de uno de mis juegos favoritos con gráficos mejorados, rellenar las lagunas
argumentales que me quedaban de Chain of Memories y disfrutarlo como juego,
aunque su sistema de juego no terminara de convencerme. Al año siguiente se
lanzó el segundo recopilatorio, que contenía la versión extendida del segundo
juego de PS2 así como Birth by Sleep y además las cinemáticas de Re:Coded. En
este caso tuvimos la mala suerte de que perdimos el doblaje en español, pero
ganamos algunas escenas nuevas, así como el juego de PSP remasterizado y la
película de Coded. En este caso, aunque el sistema de Birth by Sleep es algo
más confuso que el de los juegos originales, se parecía lo suficiente como para
no suponerme un problema y disfrutar de la historia, que en este caso era
previa a los primeros acontecimientos del primer juego de la saga, pero cuya
relevancia en la misma es increíble. En él conocemos al auténtico villano de la
saga, que ha desencadenado todos los problemas y conflictos que se han ido
desarrollando en los distintos juegos, así como a tres personajes cuya historia
es tan triste como épica y que serán fundamentales en el desenlace de la saga.
Entre el lanzamiento de ambos juegos Square Enix lanzó la noticia que, por fin,
se estaba trabajando en el desarrollo del tercer juego de la línea principal y
que Kingdom Hearts III se estaba desarrollando para PlayStation 4 y XBOX One.
Esto hizo que, si ya me había planteado comprarme la PS4, la idea cobrara más
fuerza y se realizó cuando a mediados de 2015 se anunció un tercer y último
recopilatorio, que esta vez se lanzaría para esta consola y que incluiría Dream
Drop Distance, remasterizado en HD y subtitulado en castellano, las escenas de la historia de Unchained, que se lanzó para
móviles, y Birth by Sleep 0.2, lo que iba a ser el prólogo de Kingdom Hearts III, pero que se movió
aquí por no alargarlo demasiado, y que se sitúa entre Birth by Sleep y el juego
original. Ni que decir tiene que cuando salió me lo compré y pude enterarme, al
fin, de la historia de Dream Drop Distance, que si es algo confusa jugándolo,
es totalmente incomprensible si tratas de enterarte por las wikis. Además, pude
disfrutar de Birth by Sleep 0.2, que mostraba el sistema de juego y el motor
gráfico del futuro Kingdom Hearts III y que calmó mis temores a perder el
ambiente de dibujos que había caracterizado a la saga en pro de un realismo
excesivo. Finalmente, en julio de este año, Square y Disney daban la noticia
que todos los fans esperábamos: Kingdom Hearts III se lanzará en 2018, con lo
que tras 16 años de espera, ocho juegos y siete consolas de tres generaciones
distintas, por fin podremos disfrutar del final de la historia de Sora.
Para terminar, y tras estos dos tochos enormes, sólo me
queda recomendar ferviente toda la saga de juegos, que además si tenéis una PS4
podéis jugar cómodamente en HD en una sola consola. Si os gustan la fantasía,
los juegos de rol para todos los públicos, el universo Final Fantasy y, sobre
todo, las grandes historias, ni lo dudéis, Kingdom Hearts es vuestra saga. Así
que animaos y disfrutadlos.